Crisis y programa evolutivo

•enero 15, 2010 • Dejar un comentario

Está claro que esta es una crisis de valores. El inicio de un final de ciclo antes de una nueva etapa en la evolución del ser humano. Como todo final de etapa existe el caos (necesario antes de un nuevo orden), el desorden, el miedo a los cambios, etc. “recogemos lo que sembramos” y lo que sembramos eran las semillas que necesitábamos para nuestro aprendizaje en nuestro paso por la tierra. El problema es que no hemos sabido hacer crecer correctamente esas semillas (y me refiero a nivel colectivo), para construir una sociedad mejor, más justa y solidaria, en armonia con la naturaleza. Es normal que entonces ocurra lo que está pasando. Es necesario “hacer limpieza” antes de iniciar una nueva etapa que ha de nacer bajo el signo de Acuario.

Esas semillas eran las de la libertad y el crecimiento espiritual. Y para ello era necesario regarlas con las aguas del amor…del amor que va más allá de uno mismo y que no tiene fronteras, porque el mundo que tenemos que construir es un mundo sin fronteras, sin barreras económicas, raciales o culturales. Un mundo en el que cada individuo aporte a la sociedad aquello que la sociedad necesita para seguir funcionando de una manera armónica. De esta manera la sociedad nos aportará aquello que necesitamos para seguir nuestro camino evolutivo como individuos.

Y todo eso se encuentra en nuestro programa humano (nuestro signo solar), ese programa humano que olvidamos al nacer y que pocos se molestan en intentar entender a lo largo de la vida. Todo lo que nos ocurre, a nivel individual como colectivo, es necesario para nuestro aprendizaje, pero es más fácil culpar a los demás, a la sociedad o incluso al destino, en vez de buscar en nosotros cual es la lección que hemos de aprender para poder seguir nuestro camino evolutivo como seres humanos.

Actualmente estamos ante el inicio de un final de ciclo. Ante el cambio de una era (o de un paradigma, como dirian los científicos) y por eso todo ocurre a nivel colectivo y los errores nos afectan a todos como seres humanos. Los problemas ya no nos afectan solo a nosotros como indivíduos…”la enfermedad” se ha generalizado y hemos de actuar como un colectivo. Eso es lo que nos pide la Nueva Era: una actitud altruista, desinteresada en favor de una sociedad más solidaria y justa. Pero para lograr eso, para dar el salto hacia una Nueva Era, basada en nuevos valores, es necesario acabar con el antiguo “Regimen” y evolucionar como individuos elevando nuestros valores espirituales, para que el conjunto de la humanidad pueda dar un nuevo salto evolutivo.

Igual que cayó el Imperialismo Romano, basado en la fuerza de las conquistas, caerá el Imperio Capitalista, basado en el individualismo y en los valores materiales. Es el final de una etapa para la humanidad y el tiempo da la oportunidad de aprender la lección a aquellos que aún no lo hallamos hecho, pero el tiempo se acaba y hemos de aprender deprisa y por eso es necesario todas esatas duras pruebas, en forma de “crisis”.

La Carta Astral

•enero 9, 2010 • Dejar un comentario

astrologia1ax

La idea de que cada uno de nosotros lleva en su interior un conjunto de potencialidades o semillas deseosas de realizarse es muy antigua.San Agustín escribia:dentro de mi hay uno que es más Yo que Yo mismo.

Aristóteles usó la palabra entelequia para referirse a la evolución y al florecimiento pleno de algo que originariamente se hallaba en estado potencial.De manera similar,la filosofía oriental utiliza el término Dharma para identificar aquella parte intrínseca y vital que desde el nacimiento,está presente en todos nosotros.

La psicología moderna asigna muchos nombres diferentes a la búsqueda perenne de ser aquéllo que realmente se es : autorrealización,desarrollo de si mismo.Sea cual sea el nombre que se le dé,la idea parece clara:todos tenemos ciertas capacidades intrínsecas.Y lo que es más,en algún profundo rincón de nosotros mismos hay un conocimiento primordial e inconsciente de nuestra verdadera naturaleza,de nuestro destino,de nuestras capacidades.No sólo tenemos una senda que seguir,sino que,en algún lugar dentro de nosotros,sabemos cual es.

La carta astral representa simbólicamente la forma de expresión más probable de los impulsos y tendencias del individuo. Como la semilla de una planta, la carta contiene un diseño previo de aquello que podría llegar a ser la persona plenamente evolucionada. Es posible por lo tanto, entender el mapa natal como un conjunto de instrucciones que muestran la forma más natural en que una persona puede desarrollar su potencial. Para ello será necesario poner en marcha nuestra voluntad, porque como dice un antiguo proverbio japonés: saber y no actuar es no saber nada.